Alguna vez sintieron que estaban haciendo algo que iba a ser un recuerdo para siempre? Yo si, algunas veces paro y me quedo mirando todo como si lo estuviese grabando, como si estuviese sacando fotos para que nunca se me olvide ese momento, ese sentimiento.
Esa noche dormí mal, para ser exacta no dormí casi nada pensando que estabas afuera sola. siempre te puso nerviosa la soledad.
Paradójicamente llegaste a mi vida para matar un poco la soledad y la tristeza. Jugamos tanto, me hacías compañía, me mantenías siempre atenta porque nunca nadie hizo más líos que vos, eras especialista en escapes, tanto que te dejaba entrar y dormir conmigo a pesar que ensuciabas todo, por todo el esfuerzo que ponías para estar juntas.
Ese sábado las dos habíamos pasado la noche despiertas. Yo en la cama, vos en tu canil.
Me levante, agarre la correa y decidí sacarte de ahí, a pesar del rocío que me mojaba los pies y los odiosos mosquitos me picaban las piernas.
Me esperabas contenta y ansiosa como siempre, bah, como casi siempre. Te puse la correa y salimos a pasear, caminamos por el pasto y escuchábamos esos ruidos que en la ciudad, ya no se escuchan, ese olor a pasto recién cortado que te infla los pulmones de vida.
Nos sentamos debajo de un pino y nos quedamos ahí un rato largo, vos dormías mientras te tocaba las orejas, esas orejas enormes con rulos dorados.
Decidí que era hora de volver, pero no íbamos a dormir separadas está vez.
Paradójicamente llegaste a mi vida para matar un poco la soledad y la tristeza. Jugamos tanto, me hacías compañía, me mantenías siempre atenta porque nunca nadie hizo más líos que vos, eras especialista en escapes, tanto que te dejaba entrar y dormir conmigo a pesar que ensuciabas todo, por todo el esfuerzo que ponías para estar juntas.
Ese sábado las dos habíamos pasado la noche despiertas. Yo en la cama, vos en tu canil.
Me levante, agarre la correa y decidí sacarte de ahí, a pesar del rocío que me mojaba los pies y los odiosos mosquitos me picaban las piernas.
Me esperabas contenta y ansiosa como siempre, bah, como casi siempre. Te puse la correa y salimos a pasear, caminamos por el pasto y escuchábamos esos ruidos que en la ciudad, ya no se escuchan, ese olor a pasto recién cortado que te infla los pulmones de vida.
Nos sentamos debajo de un pino y nos quedamos ahí un rato largo, vos dormías mientras te tocaba las orejas, esas orejas enormes con rulos dorados.
Decidí que era hora de volver, pero no íbamos a dormir separadas está vez.
Agarre unas toallas, las tire en el pasto y ahí dormimos un par de horas juntas, como siempre, como nunca.
Todavía recuerdo esa mañana, cuando por fin descansamos juntas, lejos de todo. Te pude agradecer por estos años, te pedí perdón por no haberte dado ni un poco de lo que vos me diste a mi.
Aún veo la escena desde arriba, como el final de una película.
Ese no fue el final , pero quiero recordarnos así.
Todavía recuerdo esa mañana, cuando por fin descansamos juntas, lejos de todo. Te pude agradecer por estos años, te pedí perdón por no haberte dado ni un poco de lo que vos me diste a mi.
Aún veo la escena desde arriba, como el final de una película.
Ese no fue el final , pero quiero recordarnos así.
M. O. K. A ❥

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